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ENSAYOS

Victoria y Macarena

Por Agustín Hurtado


La actualidad deportiva argentina atraviesa dos realidades bien diferentes que conviven entre sí. Las dos pueden ser bautizadas con los nombres de referentes riocuartenses. Por un lado está la importante movilización que están generando los Juegos Olímpicos de la Juventud, en los cuales participa Victoria Miranda, jugadora de hockey en el equipo de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Del otro, el recorte en el presupuesto del año que viene para la Secretaría y las complicaciones que tienen los atletas de alto rendimiento para cobrar sus becas, cuestión que denunció hace unos meses atrás la nadadora formada en el Centro 11 Macarena Ceballos.

Con una inversión impresionante (sin números oficiales concretos, aunque periodistas especializados como Ernesto Rodríguez estiman que se gastarán más de 16 mil millones de pesos), los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 están en boca de todo el mundo. Los llamativos espectáculos del beach handball y el hockey 5 permiten ver estadios repletos. El público argentino le respondió al llamado del Comité Olímpico Argentino y le dio un marco imponente al evento.

Los especialistas en políticas deportivas coinciden en que los Juegos dejarán saldo positivo en dos aspectos: la infraestructura y la preparación. En el primer ítem, las reformas y la realización del parque olímpico en Villa Soldati implican un importante crecimiento en las condiciones en las que los atletas se entrenan. En el segundo, el sistema de reclutamiento y el intenso trabajo que se realizó en la previa, aportará un semillero más que interesante desde el cual desarrollar el alto rendimiento en el futuro.

Más allá de la importancia de esos avances, cabe hacer algunas salvedades. Los Juegos se disputan en Buenos Aires y si bien los procesos de selección fueron federales, dios sigue atendiendo en Capital Federal. Es decir, la infraestructura y los medios seguirán estando allá. El caso de Victoria Miranda es paradigmático en ese sentido. La riocuartense debió viajar desde la ciudad a Buenos Aires y Mar del Plata casi todas las semanas en los últimos meses.

Dentro de unos días las mieles que ofrecen los Juegos terminarán y tanto la infraestructura como los jóvenes atletas argentinos quedarán en manos de una Secretaría de Deportes en pleno proceso de ajuste. Carlos Mac Allister, volverá a su La Pampa natal, para intentar cumplir con sus ansias de ser gobernador. Su lugar lo ocupará Diógenes de Urquiza, muy vinculado al mundo textil, dueño de Signia, empresa que viste a los deportistas argentinos en estos Juegos. Es uno de los fundadores de la Asociación Argentina de Paddle  (al igual que el actual Presidente de la Nación, Mauricio Macri). Antes de terminar su mandato el Colorado ex jugador de Boca, dejó todo acordado con el ejecutivo para que en el presupuesto del año que viene haya una reducción de 105,6 millones de pesos con respecto al de 2018.

Dentro del presupuesto general de Deportes, en el único rubro que el Gobierno prevé un aumento nominal con respecto al de este año es en los fondos destinados a las actividades comunes de la Secretaría de Deportes, Educación Física y Recreación, que dispondrá de 480.316.838 pesos, es decir, un 57,5% más que lo determinado para 2018. Casi la mitad de ese dinero –236.819.921 pesos– es para la conducción y administración del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard). La línea que Cambiemos planea podar es la de Desarrollo del Deporte y del Alto Rendimiento Deportivo, que el próximo año alcanza los 490.810.882 pesos, un 36% menos que en 2018. En ese cálculo se incluyen 63.394.332 pesos para el apoyo a Centros Regionales de Desarrollo Deportivo; 230 millones para la promoción del Alto Rendimiento Deportivo.

Dentro de ese presupuesto, están las becas que reciben los deportistas de alto rendimiento. Una de ellas es Macarena Ceballos, quién en julio pasado denunció los atrasos en los pagos. En ese momento, el reclamo de la riocuartense fue el inicio de una catarata que obligó a Mac Allister a dar explicaciones. No fue la primera vez que una riocuartense forzó al Colorado. Antes había sido la maratonista Rosa Godoy, quien se quejó cuando le dieron de baja su beca.

Cabe destacar que el proceso de ajuste no sólo sería problema a nivel nacional, sino también en otros estamentos. Cabe destacar que tanto Miranda como Ceballos poseen becas de alto rendimiento que otorga la municipalidad de Río Cuarto. Todavía no se aprobó el presupuesto del año que viene en la ciudad, pero se presume que la premisa será la “austeridad”.

Así las cosas, el deporte argentino de alto rendimiento oscila hoy entre la admiración por los Juegos Olímpicos de la Juventud y la incertidumbre de lo que quedará luego del ajuste. O para decirlo de otra forma, entre la ilusión de Victoria y la realidad de Macarena.

 

Domingo 14 de octubre

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