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CRÓNICAS

La lucha en tiempos convulsos

Por Facundo Sánchez

Por F.S


Hay tres posibilidades de contemplar los sucesos que acontecen en la calle.
La primera, es sin estar en el lugar. Mediante una foto o algún medio tecnológico que lo represente mientras la persona que lo observa está en otro espacio totalmente diferente.
La segunda, es verlo en vivo y directo, pero sin estar en la calle. Observar lo que pasa desde un balcón o desde el cuarto piso de un edificio bonito. O desde la ventana de la oficina.
La tercera, es desde la calle misma. Observarlo y vivirlo desde cerca. Sintiendo los olores, rozándose con el que está en el mismo lugar. Caminando al lado. Siendo testigo y parte al mismo tiempo.
Hombres y mujeres llevando sus cámaras, retratando los rostros de quienes marchaban, de quienes cantaban, de quienes se sentían en esa calle, en ese momento, en ese espacio, en la lucha plena por el reconocimiento de sus derechos.
Las banderas que pegan en la cara, las pecheras que se corren, el mate que va y vuelve.
Cantos mirando el cielo. Gritos. Abrazos.
La mañana del lunes se vistió de lucha cuando diversos gremios salieron a caminar las calles en reclamo a las medidas del gobierno nacional. Mariano Llobell, presidente de la Federación Universitaria de Río Cuarto, lo reflejó en su discurso: “En los dos años que lleva este gobierno conduciendo el país, ninguna medida de todas las que tomaron, fue en favor de los trabajadores”. La gente respondió con aplausos.
Ser parte de la tercer manera de contemplar los sucesos permite estar un poquito más cerca de lo que realmente está pasando.
Los balcones sostenían a los que miraban desde arriba un lunes raro en la ciudad. Poca gente en la calle, pocos colectivos, poco todo. Dos señoras charlaban entre ellas mientras miraban las cabezas de los que pasaban por debajo. Alguna saludaba a algún conocido.
El recorrido comenzó desde la Plaza Racedo. “Es un buen lugar esta plaza para hacer concentraciones”, comentaron por ahí.

 

Los balcones sostenían a los que miraban desde arriba un lunes raro en la ciudad. Poca gente en la calle, pocos colectivos, poco todo. Dos señoras charlaban entre ellas mientras miraban las cabezas de los que pasaban por debajo.

 

La columna de manifestantes, liderada por la bandera del Frente Sindical y Social de Río Cuarto y sus referentes principales de diversas organizaciones, era acompañada por los bombos y el baile de los jóvenes del Centro Cultural Mulato Mulé. Porque si hay que luchar, que sea con alegría, dijeron por ahí también.
El sol calentaba la mañana. La marcha pasó por frente de la ANSES. Decenas de carteles con consignas copaban la fachada vidriada del edificio de la Calle Velez Sarsfield. El lugar estaba cerrado y sólo había guardias mínimas.
La marcha continuó por calle San Martín. Dobló por Alvear y finalizó frente a la delegación local del Ministerio de Trabajo, con un acto en el que tuvieron la palabra diversos integrantes del frente Sindical y Social.
“Nosotros no somos parte del problema, compañeras y compañeros. Nosotros somos parte de la solución. Aunque nos quieran hacer creer otra cosa”, declaró Carolina, miembro de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular. “Nos dicen desocupados, como si no trabajáramos, pero formamos parte del trabajo no formal y nos quieren esconder”, agregó.
Pasaron varias voces más. Las consignas se repetían. El descontento era generalizado. Hay algo que no está funcionando como los trabajadores quienes y se están ocupando por hacerlo saber.

 

 

“La Argentina últimamente está muy convulsionada. No sólo por el fútbol. La gente está así”, declaró Gerardo Martino, ex Director Técnico de la Selección Argentina de fútbol hace unos días atrás, cuando le preguntaron por el andar del equipo en el mundial de Rusia.
La respuesta, se escupe sola sobre el teclado.
Mientras el equipo nacional de fútbol jugaba un partido trascendental frente a Nigeria, 350 trabajadores de la agencia de Noticias TELAM fueron despedidos mediante una carta que llegaba a su despacho.
Mientras los ojos del mundo se enfocan en Rusia, el proyecto por una Reforma Laboral, criticada desde diversos puntos del entramado social, fue enviado por el Ejecutivo a la Cámara de Senadores y se trataría en los próximos días.
El debate en la cámara de Senadores por el proyecto de despenalización del aborto se dividió en un tratamiento en comisiones, establecido por la presidenta de la Cámara, Gabriela Michetti.
El dólar sube. Y el flamante Ministro de Industria dice que a su sector le conviene un dólar a $28, por lo cual no lo van a bajar.
Y además, el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, sube un video a su cuenta de Instagram el día del mayor paro de trabajadores de los últimos años, declarando “acá se trabaja”, mientras accedía a su despacho acompañado por los Granaderos. Gestos claros de una provocación en un momento de turbulencias.
La respuesta a Martino y sus declaraciones queda evidenciada y desnuda ante los ojos del mundo. Con todo lo que está pasando, si el país no se convulsiona, si la gente no se mueve, si el pueblo no se cuestionara nada de todo lo que sucede, ahí la cosa estaría mucho más complicada.
Quizá de las tres maneras de vivir acontecimientos que se dan en las calles, la tercera, la que implica el roce, la charla, el mate, el andar codo a codo, el abrazo amigo, sea la más conveniente en tiempos “convulsos”.
Y si no es la más conveniente, quizá sea la que haga sentir que al momento de luchar, con todo en contra, hay alguien más al lado, buscando lo mismo. Ese sentimiento de compañía constante, organizada y desconsiderada, puede hacer un poco más ameno en transcurrir en estos tiempos convulsos.

Miércoles 27 de junio

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