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CRÓNICAS

Basta de cagarse de risa

Por Esteban Viú

Por Luis Bari


“Basta de cagarse de risa de nosotros”. Esa frase sería una buena síntesis de lo que dejó la última semana sobre la defensa de la Universidad Pública en Río Cuarto. Miles de personas se movilizaron desde el lunes hasta el viernes para pedir salarios dignos y rechazar los recortes del gobierno en Educación. Hay que recordar que acá se frenó la construcción de 16 aulas cuando, en marzo, anunciaron que recortaban $4 mil millones a todas las universidades. Docentes, estudiantes, no docentes y gente que no está vinculada de manera directa con la universidad se puso en movimiento para dejar en claro que Río Cuarto defiende su institución.

El lunes a la mañana hubo asamblea docente para decidir si el paro continuaba o no. Quedó claro que la medida tenía que seguir, Río Cuarto no podía bajar los brazos, por lo menos hasta que escucharan la propuesta que el gobierno tenía para sus salarios. También votaron sacar la asamblea a la calle para que participaran todos los que quisieran.

El martes amaneció con un sol de primavera y casi sin viento, el clima acompañaba la decisión de trasladar la asamblea a la Plaza Roca. Ahí, cerca de 150 personas presenciaron la votación que definió por unanimidad continuar de paro hasta que llegara una propuesta razonable. Entre las personas que agarraron el micrófono estuvo Ricardo Montuori, que iba de paso por la plaza pero al ver tanta gente movilizada se tomó un tiempo para frenar, escuchar a los oradores y decir algunas palabras él. “La Educación Pública es la única que iguala, ustedes son nuestra esperanza”, dijo mientras se le quebraba la voz. La plaza tronó de aplausos para él. Mientras, en Buenos Aires, comenzaban las negociaciones entre los gremios docentes y el gobierno nacional. La primer propuesta que les acercaron fue, además de 5% que les dieron por decreto, un 10% para todo el año. Esa burla (porque no clasifica ni como propuesta) fue rechazada por todos. Y cuando se pensó que el gobierno entonces haría una propuesta más razonable, sólo ofreció un 5,8% para agosto y después “seguir hablando”. La burla fue doble. 10,8% de aumento hasta agosto, cuando el INDEC reconoció que, hasta este mes, la inflación llega al 19,3%. Los gremios dijeron que no y se levantaron de sus sillas con indignación. Anunciaron que el paro se extiende en todo el país, por lo menos, hasta el 25. Y de no llegar oferta mejor, así seguirán.

 

 

 

 

El miércoles hubo una muestra de arte en el Concejo Deliberante bajo la consigna “En defensa de la Educación Pública”.  17 artistas de Río Cuarto acercaron sus obras. Desde fotografías y pinturas hasta mosaicos y cianotipos. La mayoría de los medios de la ciudad se acercaron a cubrir el evento. Pero esto no era más que una previa, un plato de entrada. El evento principal iba a ocurrir exactamente 24 horas después en la misma Universidad. Toda la comunidad universitaria estaba invitando al abrazo a la UNRC.

 

***

Era jueves, pasado el mediodía. Antes de salir al abrazo había hecho un posteo en Facebook intentando descargar la bronca que sentía por una noticia que me había cruzado. Mientras esperaba que me busquen leí una noticia que decía “sólo los bancos ganan”. Entro, leo, puteo en voz baja y me tocan bocina. Me subo al auto y tuve que largar el comentario, no podía masticar sólo la bronca. “¿Saben cuánta se llevaron los bancos en junio? 15 mil millones de pesos. 150% más que el año pasado. Y esperan que en todo el año facturen un 90% más que el año pasado”.

En un sólo mes, en 30 días apenas, se llevaron 3 veces el presupuesto que le sacaron a las universidades. Y para todo el año el gobierno les ofrece 90% de ganancias, un 75% más que a los docentes.

Llegamos al predio de la UNRC. Edecom había cortado la entrada hacía la guardia nueva y tuvimos que entrar por la entrada de rectorado. Se escucha de fondo música del Raly Barrionuevo, había 150 o 200 personas que merodeaban esperando abrazar su casa, el viento soplaba cada vez con más fuerza y la tierra molestaba los ojos, pero no tanto como la actitud de un gobierno que apuesta a destruir el sistema educativo público.

Cerca de las 14 empezó el acto, de un momento a otro casi no nos podíamos mover por la cantidad de gente que había llegado. Nos saludábamos con la gente conocida pero a la distancia, con una sonrisa cómplice que decía “sabía que nos íbamos a encontrar acá”. Intenté hacer algunas fotos pero no podía ver hasta dónde llegaba la marea humana. Me subí a una camioneta que estaba estacionada y tuve una perspectiva mejor. Éramos 1500 personas aproximadamente. Todos defendiendo a la que consideran su casa, o la casa de sus hijos, sobrinos o nietos. Cantamos el himno con los brazos en alto y entonces empezó algo que creíamos improbable. La cantidad de gente fue tanta que permitió rodear todo el edificio de Rectorado para abrazarlo. Un abrazo cálido, sentido, de protección pese a cualquier cosa. Cuando había que estar, estuvimos. Cuando tengamos que estar, estaremos.

***

El conflicto no parece tener una resolución pronta. El gobierno no hace más que estirarlo y ofrecer ridiculeces mientras destruye la Educación Pública. Pero está claro que no van a pasar por encima de nuestras universidades, porque antes están los (a)brazos contenedores de todos los que queremos y luchamos por un sistema de educación gratuito, público e inclusivo.

Basta de cagarse de risa. O la próxima será nuestro turno.

Domingo 19 de agosto

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